LA SEMANA SANTA GRANADINA ERA LA MAYOR PERSONALIDAD EN NICARAGUA
Después de la de León, la Semana Santa granadina era la mayor personalidad en Nicaragua, sobre todo por su desbordante sociabilidad Católica.
El ojo de las actividades de reflexión iniciaban en la costa del Gran Lago El sábado de Ramos, "es la puerta de la semana santa". Desde las siete de la noche de el día mencionado, durante el cual no se hablaba otra cosa que de estrenos, de procesiones y de curbasá.
La gente se iba a la playa, unos a pie, otros en coches, otros en tren y algunos hasta en coches. Allí se da principio a la gran fiesta de promesas, seducciones y encantos, comiendo mangos, nísperos, jocotes caimitos, melones y toda clase de frutas, o bien confites, piñonates, almíbar, sopa-borracha y demás manjares tradiciones de la época.
La alegría, el jolgorio, el entusiasmo de la ciudad duraba hasta las once o doce de la noche . No faltaba gente que se quedaba en la playa hasta el amanecer; éstos, naturalmente, bebían guaro, cerveza y coñacón. La banda, la guitarra y el clarinete alegraba el oído de los que pasaban ahí la noche.
Además del curbasá generalizado a nivel nacional, se imponía una autóctona costumbre culinaria, representada por dos platos locales: "El Guiso de Tortuga" y "La Iguana en Pinol".
Con el paso de los años la mencionada fiesta religiosa-tradicional a cambiado drásticamente.
